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El ser humano es mente y cuerpo, es decir, realmente es espíritu viviendo una experiencia humana, por lo que las creencias o pensamientos influyen directamente en la salud y bienestar de cada uno.

 

A través del curso Conciencia de Salud, se estudia cada una de las creencias de las personas con ayuda del diagnóstico metafísico de la salud, es decir, se analizan los pensamientos y emociones que tiene el individuo para ir más allá de lo físico y detectar la verdadera causa de alguna enfermedad.

Las creencias, ya sea aprendidas o heredadas, se generan con el miedo y obligan a los individuos a tener un comportamiento especial respecto a los padecimientos. Por ejemplo, a través del tiempo, aprendemos que las enfermedades se generan por causas físicas o externas a nosotros, es decir, si no te abrigas te puede dar gripe, si caminas descalzo te dolerá la garganta, si haces corajes te dará diarrea.

 

Por ello, es normal que un médico haga un diagnóstico físico, con ayuda de la observación del síntoma y con análisis, los cuales descubrirán la causa de la enfermedad.

 

No obstante, con el diagnóstico metafísico se detecta que la enfermedad tiene una razón de ser, porque viene de nuestro ser interior y es el medio como nuestro cuerpo se comunica con nosotros.

 

Para que tengas una idea más clara, analiza cómo no existen las enfermedades, pero sí los enfermos. Esto se debe a que nosotros creamos la enfermedad, es decir, viene de nuestras ideas negativas o creencias limitantes. El padecimiento realmente empieza en la conciencia, el síntoma ya es en el cuerpo.

 

Si queremos resolverlo tarde o temprano tendremos que ver la parte emocional que hay detrás, para poder romper el círculo vicioso de la recurrencia. Son nuestros pensamientos negativos los que nos enferman y es la corrección de los mismos lo que nos sanará. Esa es la función de la enfermedad, darnos un mensaje para que hagamos conciencia y lo cambiemos. Por esta razón curar es temporal y sanar es permanente, sólo yo puedo sanarme a mí mismo.

Es un enorme regalo ser responsables de nuestra salud y no dejárselo al clima, a las personas, o a la comida. Ser sano es lo natural y cuando aparece la enfermedad es una oportunidad para trabajar contigo y hacer conciencia sobre qué está pasando y por qué estás perdiendo tu equilibrio. Sólo la reflexión nos hará conscientes y hay que reparar para no repetir. Esto no va a pasar en automático, sin esfuerzo no hay crecimiento.

 

Te invito a reflexionar en esto y a abrirte a la posibilidad que más que estar enfermo, tu cuerpo tiene un mensaje para ti, te quiere decir algo. Mantengamos una mente abierta, ganas de confrontar y de cambiar.

 

Fuente: Bienestar180

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