High-Res Stock Photography: Pills in Pillbox

 

Recibir malos consejos es solo una de las razones que existen detrás de los errores con los medicamentos. Puede ser que te saltes una dosis o que la tomes con comida o bebida en vez de con el estómago vacío. Otras razones por las que la gente comete errores de este tipo son la confusión entre medicamentos con nombres similares, mala letra en una receta, o información incompleta acerca de sus alergias. Para asegurarte de que en la farmacia te den la medicina correcta en la dosificación indicada, sigue los consejos de ConsumerReports.org:

Dale a tu farmacia tu historial completo
Incluye la lista de medicamentos, vitaminas y otros suplementos dietéticos que estás tomando e información sobre afecciones médicas, alergias y reacciones adversas. Algunas farmacias te permiten crear un perfil seguro en línea que tú mismo puedes actualizar con información nueva.

Pregunta si puedes dejar de tomarla una vez que te sientas mejor
Con algunos medicamentos, particularmente los antibióticos, si dejas de tomarlos antes de tiempo, la bacteria puede sobrevivir y causar que la infección recurra.

Conoce los efectos secundarios
¿Hay algunos problemas que merezcan atención inmediata?

Entiende cómo debes tomar tu medicina
¿Hace diferencia si la tomas en la mañana o antes de dormir; o antes, durante o después de una comida? ¿Puedes molerla o masticarla? ¿Debes evitar algunos alimentos, bebidas, otros medicamentos o suplementos, o actividades mientras tomas la medicina?

Pregunta qué sucederá si dejas de tomar una dosis o tomas más de lo debido. Si pasa demasiado tiempo, ¿debes duplicar la dosis o esperar a la siguiente? Si sospechas que tomaste una sobredosis, ¿deberías ir al hospital?

Conoce el periodo de tiempo
¿”Tres veces al día” significa durante el día cuando estás despierto o durante las 24 horas?

Conserva los medicamentos apropiadamente
En general, escoge un lugar fresco y seco lejos de la luz del sol directa. El gabinete de las medicinas en un baño no es el lugar ideal porque la humedad y el calor pueden causar que algunos medicamentos se descompongan. Si almacenas las pastillas arriba de un lavabo, podrían caerse en la coladera. No guardes los medicamentos refrigerados en la puerta de la nevera, porque ahí hay mayor variación de temperatura.

Evita las dificultades
A veces, la dificultad de abrir una botella, las instrucciones ilegibles, y el mal sabor de una medicina son las razones que tiene la gente para no tomar sus medicamentos. De ser posible, pide que te den una botella fácil de abrir, etiquetas con letra grande, o con saborizante especial más de tu gusto.

 

Fuente: AOL

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