High-Res Stock Photography: Disgruntled woman with apologizing man in park

 

“Si fue/fuiste infiel, hay que terminar esa relación”, parece ser la premisa generalizada. Pues bien, te contamos que no es el único camino, y para ello nos ayuda un experto.

Una infidelidad es dolorosa, y lo primero que viene a la mente es poner fin a la relación. Y de ahí en adelante la historia es siempre la misma, con matices más o menos: peleas, descalificaciones, culpas… Ahora bien. No es necesario que un hecho así sea causa segura de ruptura matrimonial. Es cosa de ir al mundo real.

La infidelidad es tan antigua como el hombre, y sabemos que muchas de ellas pasan inadvertidas. El sicólogo Christian Pablo Soto afirma que actualmente este tema no es la principal causa de rupturas matrimoniales. “Antes que ella tenemos la agresión física o sicológica, y principalmente los factores socioeconómicos. Ya que si faltan recursos económicos se genera un ambiente de franca inseguridad al interior de muchas parejas, y esto muchas veces se traduce en rupturas”.

Una opción es que la infidelidad quede en el anonimato, pero ocurre que también puede salir a la luz. En esos casos, ¿es la ruptura el único camino?

Perdonar sin olvidar, ¿sirve?

La experiencia de Christian Pablo es que sí puede reconstruirse una relación luego de una infidelidad, pero no de cualquier manera. Para el profesional hay una serie de comprensiones “básicas” que deben existir para lograr una reconciliación exitosa.

1.- Reconocer que el ser humano no es monógamo en su esencia (puede, y de hecho generalmente es así, tener más de una pareja a lo largo de su vida).

2-. La infidelidad no sólo se da por contacto genital. Constituyen también infidelidades conductas menos íntimas, como son flirteos con amigos o desconocidos, amistades eróticas en internet, etcétera.

3-. Entender que la infidelidad no significa necesariamente desamor. Puede ser por otras causas (ver recuadro).

4 Entender que más que la fidelidad irrestricta, la clave de una relación de pareja de largo plazo radica en comprender, aprender y aceptar tanto al otro como a uno mismo, y en este entendido, comprender más que juzgar al otro.

Las mujeres, ¿somos capaces de perdonar? Naturalmente para algunas es más fácil que para otras y, en ese sentido, podríamos tipificar aquellas personalidades a las que les puede resultar más fácil. “Las mujeres más inseguras y aquellas que son o han sido infieles, perdonan con mayor facilidad la infidelidad de sus parejas. La insegura perdona porque no se siente capaz de conquistar otro amor o porque siente que su pareja es irremplazable en su vida. La infiel es capaz de ser más empática con su pareja. Esto porque a pesar de no poder reconocerlo públicamente, no contamina los planos emocional y genital (de la infidelidad), con el plano sentimental y social (de la relación de pareja estable). Lo que sí es que pese al perdón habrán peleas o recordatorios por parte de la mujer por bastante tiempo. Por eso se dice comúnmente que ‘la mujer perdona, pero no olvida’”, explica el especialista.

Aunque también es importante establecer que la manera de enfrentar una infidelidad dependerá, en gran medida, de cómo se haya armado previamente la relación de pareja. Es decir, una infidelidad debe ser atendida y controlada con urgencia en el caso que la pareja tenga un comportamiento que bordee un desorden sicológico o tenga características de ser una actitud patológica. Esto se da, por ejemplo, en los individuos narcisos, los inseguros y los erotómanos, situaciones en los que dichas alteraciones deben ser tratadas profesionalmente y pueden tener buen pronóstico. Pero, fundamentalmente, porque debido a la alta frecuencia de contactos físicos con otras personas, estos hombres pueden contraer enfermedades de transmisión sexual, transformando así un problema de pareja en uno de salud pública.

 

Fuente: Publimetro

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