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Si continuamente pasa por tu mente la idea de que hay cámaras ocultas observándote y micrófonos escondidos grabando tus conversaciones, es posible que sufras del Síndrome “reality” o “Truman Show”.

Una reciente investigación de los destacados psiquiatras Ian y Joel Gold determinó que los programas de telerealidad y el crecimiento de la conectividad global pueden estar potenciando esta condición.

En entrevista con BBC Mundo, Joel, quien se desempeña como académico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York (NYU), explicó que los afectados por este delirio no son personas que buscan la fama o que sean egocéntricas, sino que realmente “creen que están siendo observadas y perseguidas y que deben resistir o escapar de alguna manera el ‘reality’ en que están”.

En definitiva, piensan que están viviendo algo similar a la historia del personaje de Jim Carrey en la película “The Truman Show”.

Para establecer el perfil de los pacientes, Joel se dedicó a observar a un grupo de internos del Hospital Bellevue, obteniendo interesantes conclusiones.

Gold señaló que aquellos que padecen el síndrome pueden incluso verse en peligro producto de su psicosis. Por ejemplo, cuenta que uno de sus pacientes se dirigió a la ONU para solicitar asilo político y llegó a enfrascarse en una pelea con un guardia de seguridad del organismo. Asimismo, en otro caso, un hombre que era parte del staff de producción de un reality show empezó a pensar que el programa era sobre él y en una oportunidad reaccionó con tanta violencia que debió ser internado.

“Son personas que, aunque predispuestas por alguna razón psicosocial o composición en su ADN, reciben ciertos estímulos de su entorno que pueden inducir estos síndromes”, indicó el especialista.

Y es que si bien este padecimiento puede ser motivado por desórdenes psíquicos como esquizofrenia o bipolaridad o incluso el abuso de sustancias -expresa Joel- es exacerbado por las tendencias actuales. Por ello es importante identificar la raíz del problema.

“El tratamiento puede complicarse en situaciones agudas si el paciente cree que somos parte de un programa de televisión y que yo no soy un psiquiatra sino un actor interpretando ese papel. La mayoría de los que sufren del síndrome no se creen enfermos y no quieren ser tratados”, afirmó Joel.

Si bien el tratamiento va dirigido a cada caso puntual, en general incluye medicamentos y la psicoterapia, además de un intento para que el paciente deje de ver programas de telerrealidad.

En tanto, el otro participante del estudio, Ian Gold -quien además de ser profesor de filosofía y psiquiatría en la Universidad McGill en Canadá, es hermano de Joel- dice que hay ponerle atención a “qué pasa con el contenido de estas ideas que las hace resonar en el pensamiento de un psicótico”, añadiendo que “los textos nos enseñan que la enfermedad mental es biológica, pero queremos saber si el mundo externo influye”.

En este sentido, señala que observaron que generalmente las personas que sufren esto, temen más al daño que le podrían ocasionar las demás personas que a una catástrofe natural.

“El paciente considera que la tecnología puede permitir la explotación o la amenaza de alguien contra él a larga distancia. El cerebro humano evolucionó a medida que se volvió más social, dice una teoría muy respetada”, manifiesta.

“El síndrome del Truman Show tiene que ver con un cambio particular de nuestra cultura: la tecnología moderna. Esto tiene resonancia en el paciente pues considera que la tecnología puede permitir la explotación o la amenaza de alguien contra él a larga distancia” enfatiza Ian, agregando que en general temen a ser explotados en pro del entretenimiento.

“Vivimos en comunidades enormes con miles de amigos en Facebook, en contacto con otros miles por TV y por YouTube”, comenta.

 

Fuente: BioBioChile

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