High-Res Stock Photography: Two young couples dining in garden laughing

 

Una mala digestión dificulta la absorción de alimentos y provoca algunos malestares como acidez, inflamación, exceso deeructos y flatulencias, regurgitación, nausea y mal aliento, entre otros.

 

Los alimentos deben ser digeridos completamente para que no dejen ningún residuo tóxico y no interfieran con los procesos metabólicos. Cada enzima y el ácido gástrico deben ser segregados en la cantidad adecuada, en el momento preciso y la pared intestinal debe encontrarse en un buen estado.

 

Para mejorar tu digestión sigue estas recomendaciones:

 

1. Establece un horario para tus comidas. El reloj biológico de tu organismo se acostumbra a los horarios fijos y así favoreces tu digestión.
2. Consume más fibra. Regula la actividad intestinal y evita el estreñimiento.
3. Mayor hidratación. Tomar agua facilita la digestión.
4. Relájate. Come con calma, hazlo en un ambiente tranquilo, masticando bien y saboreando los alimentos.
5. Ejercicio. Como siempre se ha recomendado, la actividad física es una solución para evitar la mala digestión y mejorar el trabajo intestinal.

 

 

No olvides incluir alimentos ricos en proteínas como pescado, pollo, pavo y leche descremada, que ayudan a reforzar la válvula que protege el estómago.

 

Recuerda modificar y adoptar sanos hábitos para tu alimentación, con lo cuál podrás prevenir que la mala digestión desencadene alguna enfermedad, úlcera o lesión. La moderación te aleja de un estilo de vida perjudicial.

 

Fuente: Salud180

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