High-Res Stock Photography: Woman sitting at table eating lettuce

 

Durante años, “régimen” y “dieta” eran palabras que sólo se referían los que se sentían gordos, o los que realmente lo eran. Hoy, mientras consumimos productos denominados “light”, u “orgánicos”, todos, en mayor o menor medida, intentamos comer sano. Pero, como ocurre con todas las modas, este boom saludable llega repleto de mentiras, mitos y oportunistas. En esta nota ponemos blanco y negro, y te contamos cuáles son las últimas tendencias light, qué productos y restaurantes son los más ricos, honestos y valiosos, y a cuáles hay que mirar con desconfianza.

LOS SI

Llevar la vianda al trabajo. Si bien en Argentina llevar comida al trabajo todavía está asociado al tupper con olor a mandarina y a huevo duro, en otros países la vianda gourmet es una tendencia que viene con todo. Desde Japón, el bento (viandas sanas que siempre incluyen arroz moldeado, carne o pescado, y vegetales) puso de moda la costumbre de comer sano y lindo adentro de una cajita. En Estados Unidos ya hay grupos de fans que llenan sus bento y compiten a ver quién lleva la más original a la oficina. Olvídense del estigma de la vianda, ahora pedirse delivery de milanesa es lo menos.

El spray vegetal. Este aceite en aerosol, acá todavía está asociado al sacrificio de la dieta, pero en países como EE.UU. se usa para todo: para hacer panqueques, para enmantecar los moldes de muffins, para saltear en el wok y para grillar vegetales. Es cuestión de empezar a usarlo y enamorarse. 15 calorías y listo.

Las ensaladas de autor. Con el auge de la ensalada como plato único, son muchos los delis y restaurantes que empezaron a ofrecer ensaladas diferentes. Las hay tibias y frías, servidas sobre una tostada o en un vaso y también con flores, frutas, semillas y carnes de todo tipo. Lo importante es que respeten el espíritu del plato y que sean livianas. ¿Las mejores? Natural Deli, Mark´s, Tían Bistró, Tea Connection y Pura Vida.

Los bares de Light-Food. No son muy conocidos, pero ya tienen dos sucursales y un delivery de comida bajas calorías para dietas estrictas que ofrece desde canelones hasta alfajorcitos de maicena ultra light y reparte en toda la ciudad. Se puede comer un menú completo de 280 calorías (menos que un alfajor): sopa de puerro o choclo casera, plato principal (como abadejo al limón con verduras grilladas) y un postre que puede ser una cheesecake de moras, y llevarse la misma comida congelada para comer en la cena. Todo pequeño, todo rico y muy reducido en calorías. Lo encontrás en http://www.lightfood.com.ar.

Las dietas VLCD. Las dietas largas y llenas de permitidos con botiquines de emergencia en las que hay que comer cada 20 minutos no van más. La nueva tendencia son las dietas VLCD: very low calories diet. Tratamientos cortos con regímenes de comidas de 600 u 800 calorías suplementados con vitaminas y ejercicio físico pero supervisados por profesionales. Son las responsables del furor de las viandas de 150 calorías y de la gente que hace gimnasia en Palermo todas las mañanas.

El té helado y la limonada. Las gaseosas son químicas y los jugos de frutas son sanos pero aportan calorías. Así, los bares y delis incorporan a su menú ice-tea y limonada (que hacen con menta, jengibre, maracuyá o arándanos). Las de Baraka, Lo de Porota, Olsen, Sudestada, Oui Oui o Krishna son algunas de las más ricas, sin contar rarezas como el té de zapallo helado del Barrio Chino.

LO QUE NO

El wok. Alrededor del wok hay una confusión enorme. Es verdad que es un método sano de cocción, pero es muy engañador: en los restaurantes (especialmente los de comida china) le ponen medio vaso de aceite para que no se pegue y quede más rico. Peor cuando tienen arroz u hongos, que chupan materia grasa como una esponjita.

Las dietéticas. Amparadas en la confusión que existe entre lo diet, lo sano, lo orgánico, lo light, lo 0% grasas y lo bajas calorías, las dietéticas confunden para acomodarse debajo de todos los rubros. Serán muy naturales, pero de light no tienen nada. Las dietéticas son pura harina. Esos budines de algarroba y alfajores de avena con miel tienen más calorías que la torta frita.

La dieta Atkins. De todas las dietas malas la de Atkins es la peor. No tanto porque suba el colesterol, sino porque hay que desayunar pollo con mayonesa y sardinas en aceite para producir un efecto llamado cetosis que, milagrosamente, hace bajar de peso. Hacer chanchadas para cuidar la línea murió junto con las anfetaminas y el step a principios de los 90.

Las ensaladas de frutas que venden en los quioscos. Una buena idea mal ejecutada. La fruta siempre está fermentada y el jugo es sintético. Es mucho mejor pasar por una verdulería y comprar una manzana o comerse un yogur descremado.

Fuente: EntreMujeres

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