Royalty-free Image: Fruit and nut from bottle

 

Las vitaminasminerales y oligoelementos son esenciales para la vida. Todos los organismos necesitan tomar dosis mínimas de estas sustancias para crecer y desarrollarse. Cuando falta alguno de estos elementos se produce una carencia o desequilibrio que provoca síntomas como el cansancio, fatiga en general y enfermedades concretas asociadas a vitaminas específicas. Las vitaminas se dividen en hidrosolubles (B y C) capaces de disolverse en agua y que se eliminan por la orina y liposolubles (A, D, E y K) insolubles en agua y que se acumulan o guardan en el cuerpo.

 

Algunas vitaminas no pueden tomarse en dosis altas porque provocan enfermedades llamadas hipervitaminosis que pueden ser graves.

 

En general, una dieta equilibrada y variada nos proporciona todas las vitaminas que necesitamos pero la vida actual y los alimentos procesados pueden producir pequeños déficit que deben ser suplementados con dosis más altas a las recomendadas.

 

Las dosis altas de vitaminas funcionan como tratamientos eficaces para curar y prevenir enfermedades, mejorar el bienestar y alargar la vida. La terapia vitamínica más popular es la de tomar vitamina C o zumos de naranja para prevenir y acortar las gripes y constipados.

Los estudios científicos con dosis de vitaminas mayores a las recomendadas no dejan de aparecer. Están de moda las vitaminas antioxidantes (C, E, betacaroteno) para prevenir tumores, estimular las defensas y retrasar el envejecimiento. Cada mes salen nuevos artículos médicos que demuestran la eficacia de tratar dolencias comunes con vitaminas. Uno de los estudios más completo, analiza la dieta de grupos control (enfermeras) y la aparición de enfermedades a lo largo de un periodo de tiempo (25 años) Los resultados son concluyentes: las personas que toman dosis más altas de vitaminas en forma de alimentos sanos y que realizan más ejercicio, suelen tener menor incidencia de cáncer y enfermedades cardiovasculares.

 

 

Fuente: SportLife

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