High-Res Stock Photography: Patient lying on examination table during examination

 

Tu visita anual al ginecólogo es una cita obligada para proteger tu salud. Además del examen pélvico y de los senos, discutir tu método anticonceptivo y tomar la muestra para el Papanicolau, hay otros temas importantes que podrías discutir. Aquí te doy algunos ejemplos. 


1. Sangrado excesivo durante la menstruación. ¿Qué se puede hacer?

Si tu periodo menstrual es tan intenso y doloroso que interfiere con tus actividades normales (el término médico es dismenorrea) y además, es tan abundante que tienes que cambiarte de toalla sanitaria o tampón cada dos horas o menos y aún así a veces te manchas (el término médico es menorragia), no es normal. Tu ginecólogo podría recomendarte tratamiento. Hay varias opciones: Pastillas anticonceptivas u otro tratamiento hormonal. Si esto no funcionara, está la cirugía. Desde la ablación endometrial que consiste en eliminar el revestimiento del útero, hasta la histerectomía (la extracción total del útero). Existe en la actualidad otro tratamiento no hormonal para reducir el flujo, y se trata del uso del ácido tranexámico, un medicamento por receta que ayuda a coagular la sangre. Aunque tiene algunos efectos secundarios, tales como la coagulación excesiva, podría ser una buena opción si no puedes o no quieres seguir un tratamiento a base de hormonas para el control del sangrado.

2. ¿Hay forma de eliminar los fibromas sin cirugía? La respuesta es sí

Los fibromas son tumores benignos en el útero que no siempre dan síntomas, pero en algunas mujeres, pueden causar sangrado intenso, dolor e incluso infertilidad. El tratamiento más común para los fibromas es la histerectomía. Pero hay otras dos opciones menos invasivas y drásticas que pueden brindarle alivio a las pacientes. Una es la embolización de la arteria uterina, un procedimiento rápido y mínimamente invasivo mediante el cual se inyectan partículas en las arterias que llevan sangre al fibroma para bloquearlas e interrumpir el flujo de sangre al fibroma. La otra es un ultrasonido focalizado con resonancia magnéticaque “mata” las células del fibroma mediante el calor. No todas las pacientes responden a estos tratamientos, pero son efectivos y seguros. Habla con tu ginecólogo(a) acerca de estas alternativas para ver si pueden ser opciones en tu caso.

3. ¿Necesito tratamiento de reemplazo hormonal?

Si estás en el período de la perimenopausia o ya de lleno en la menopausia, podrías estar experimentando síntomas como sofocos, calores, sudoraciones e insomnio. Tu ginecólogo(a) te podría recetar un medicamento de reemplazo hormonal para aliviar esos síntomas que, a su vez, te ayudará a reducir el riesgo de osteoporosis y de enfermedades cardíacas. Como algunos tratamientos de este tipo (a base de estrógeno y progesterona) aumentan ligeramente el riesgo del cáncer del seno y el ataque cerebral en algunas mujeres, es importante que te informes y hables con tu médico acerca de los beneficios y los riesgos de cualquier medicamento teniendo en cuenta tus antecedentes médicos y tus factores de riesgo.

Aprovecha al máximo tu visita al ginecólogo. Se beneficiarán tu salud y tu calidad de tu vida.

 

Fuente: Tu voz en tu vida

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