High-Res Stock Photography: frustrated young woman

 

“Un día, sin motivo ni aviso, me sentí aterrorizado. Tenía tanto miedo que pensé que iba a morir. El corazón me palpitaba y la cabeza me daba vueltas. Tenía estos síntomas cada dos semanas. Pensé que me estaba volviendo loco”. Este es uno de los tantos testimonios recogidos por el Instituto Nacional de la Salud Mental de Estados Unidos (NIMH, por sus siglas en inglés) en su labor por difundir los efectos y las consecuencias de uno de los trastornos de ansiedad más comunes: el pánico.


De acuerdo con los especialistas del NIMH, a menudo el trastorno de pánico comienza en las últimas etapas de la adolescencia o a principios de la vida adulta. Más mujeres que hombres lo padecen, pero no todos los que tienen ataques de pánico desarrollo el trastorno. Las personas con trastorno de pánico tienen repentinos y repetidos ataques de miedo que duran varios minutos, pero a veces los síntomas pueden durar más tiempo.

 

Los ataques se caracterizan por tener temor a cierto desastre o miedo a perder el control. Una persona también puede experimentar una reacción física fuerte como desmayos, dolor en el pecho, hormigueo o adormecimiento de las manos o sensación de náuseas. Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento y muchas personas tienen pavor a la posibilidad de sufrir otro ataque. Una persona con trastorno de pánico puede desanimarse y sentirse avergonzada por no ser capaz de realizar rutinas normales como ir a una tienda o conducir un automóvil, o incluso, acudir a la escuela o al trabajo.

 

Tratamiento para el trastorno de pánico

Afortunadamente, se trata de uno de los trastornos de ansiedad más fáciles de tratar mediante medicamentos y ayuda terapéutica. Es fundamental consultar a un médico especialista quien podrá determinar si se trata de un trastorno, o de un problema físico que es el verdadero causante de los síntomas.

 

Los medicamentos pueden ayudar a reducir la gravedad y frecuencia de los ataques de pánico, pero puede que su efecto tarde varias semanas en comenzar a funcionar. Por otro lado, la psicoterapia puede ayudar a las personas a aprender a controlar los síntomas de un ataque de pánico.
Por desgracia, aún no hay cura para el trastorno de pánico, pero la mayoría de las personas puede llevar una vida normal con un tratamiento adecuado. No deje que el miedo lo consuma.

 

Fuente: Sexualidad180

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