Hola amigos! Cuando menciono actividad física, me refiero a cualquier actividad que acelere la frecuencia cardíaca y que haga trabajar al cuerpo más fuerte de lo normal. Por ejemplo, todos los deportes en los que te movilices activamente, caminar, bailar, trotar, nadar, montar bicicleta, subir y bajar escaleras, levantar pesas, realizar ejercicios pliométricos, entre otras. Sin embargo, la cantidad real que necesitas de actividad física dependerá de tus objetivos individuales de salud y debe ser supervisada por un profesional de la salud.

La actividad física te proporciona innumerables beneficios, entre los cuales se destacan: • Quemar calorías y reducir la grasa corporal • Reducir el apetito, mantener y controlar el peso corporal • Disminuir la frecuencia cardíaca y el riesgo de enfermedad cardiovascular • Mejorar la armonía de tu cuerpo y de tu mente • Aumentar tu vitalidad, energía y capacidad de trabajo • Mejorar la imagen que tienes de ti mismo • Ayudar a combatir el estrés, la ansiedad, la tristeza y la depresión • Ayudar a mantenerte más relajado y a dormir mucho mejor • Mejorar el tono de tus músculos, reducir la flacidez y la celulitis • Acelerar el metabolismo basal, por lo que quemarás más calorías en estado de reposo.

Si realmente quieres cambiar y mejorar tus hábitos de vida, además de aprender a comer para alimentarte en forma saludable, debes realizar un plan de ejercicios con actividad física de por lo menos de 3 a 4 veces a la semana, que incluya actividad aeróbica, por lo menos durante 60 minutos (bailar, trotar, caminar, nadar, montar bicicleta, subir y bajar escaleras, o combinaciones entre ellas), y anaeróbica, durante 30-45 minutos (levantamiento de pesas).

¡Pero existen algunos secretos o tips que no debes pasar por alto!

Recuerda que la obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial donde aumentas de peso a expensas del tejido graso. Esto quiere decir que tu volumen de grasa corporal se encuentra más aumentado de lo que se considera “normal” para tu edad, género y talla.

Recuerda también que los carbohidratos que consumes (que se convierten en glucosa al ser absorbidos en el intestino y pasar a la sangre) son la principal fuente de energía para el músculo que se está ejercitando.

Comparto la corriente de algunos especialistas que aseguran: “Si deseas disminuir tu volumen de grasa corporal mediante el ejercicio, debes practicarlo en ayuno de carbohidratos”. ¿Por qué?

Porque si ingieres un carbohidrato antes de hacer ejercicios, este carbohidrato, cuando se absorba en el intestino, se convertirá y pasará a la sangre en forma de glucosa. Inmediatamente ante la presencia de glucosa, el páncreas secretará la hormona insulina, como respuesta fisiológica para disminuir la cantidad de azúcar o glucosa presente en tu sangre. La insulina tiene como efecto alterno inhibir la salida de grasa de las células adiposas (inhibe la lipólisis). Las células adiposas o grasas (adipocitos) están ubicadas en los “rollitos que tienes en el abdomen, caderas, piernas, espalda, brazos” y constituyen tu energía almacenada en forma de reserva. Si tus músculos obtienen energía de la glucosa proveniente de los carbohidratos que te comiste antes de ir al gimnasio, no tendrán la necesidad de obtener energía de tus grasas de reserva, además la insulina no permite que salga esa grasa de tus “rollitos”.

Por lo tanto, durante el tiempo que dure tu actividad física, solo estarás utilizando la glucosa circulante en la sangre y no podrás recurrir a tu grasa almacenada para obtener energía para tus músculos. No perderás grasa, sino que te gastarás las calorías que te comiste. Conclusión: Si tienes la insulina alta en la sangre, ella no va a permitir que tus grasas almacenadas puedan convertirse en energía para tus músculos.

Luego de ejercitarte por un tiempo, comienzan a disminuir los niveles de glucosa en la sangre y el cuerpo recurre al glucógeno (el glucógeno es un polisacárido de reserva energética que contiene varias moléculas de glucosa y se almacena en hígado y músculo) almacenado en el hígado y en los músculos para obtener más energía, para así mantener los niveles de glucosa en sangre en niveles normales y seguir entregándole energía a tus músculos. Pero luego que se agoten las reservas de glucógeno, ya no habrá de donde conseguir energía.

Cuando las personas desayunan carbohidratos de rápida conversión en glucosa antes de hacer ejercicios (carbohidratos de alto índice glicémico), pueden suceder “bajas de azúcar en los gimnasios”. Porque el exceso de glucosa en sangre hace que se dispare la insulina transitoriamente lo cual ocasiona una baja brusca de los niveles de glucosa en sangre con la consecuente debilidad, mareos, sudoración fría, baja de tensión, palidez cutánea e incluso pérdida del conocimiento.

Cuando haces ejercicios en ayuno de carbohidratos, hay poca glucosa circulando en la sangre, lo que hace que el páncreas se vea obligado a producir la otra hormona que secreta: el glucagón, encargada de convertir la grasa almacenada en glucosa para obtener energía. Al convertir la grasa que está depositada en el interior de los adipocitos en glucosa circulante, disminuirá el volumen de las células de grasa y por lo tanto perderemos volumen corporal, es decir: ADELGAZAMOS.

Si tenemos necesidad de carbohidratos en la mañana, podemos consumir un carbohidrato simple lentamente de 20 a 25 minutos luego de haber comenzado la actividad física (una porción de mandarina, naranja, melón, pina). Pero NUNCA antes, porque si lo hacemos, no movilizaremos la grasa corporal.

Cuando quieras movilizar grasas, deberás hacer ejercicios en ayuno de carbohidratos. En su lugar, debes comer proteínas. Las mejores opciones pueden ser: una merengada proteica con menos de 3 gr carbohidratos,  unos rollitos de jamón de pavo y pollo, atún o carne.

¡No lo olvides!

¡Hasta la próxima!

Dra. Samar Yorde

@SoySaludable

soysaludable.info@gmail.com

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