No hay nada tan doloroso como el aguijonazo de una avispa ni tan molesto como las picaduras de los mosquitos.

Antes de aplicar un remedio casero es importante identificar que insecto le ha picado, pero si está de viaje o no puede averiguarlo, es más seguro recibir atención médica.

Con todo, para las picaduras más habituales de los insectos, el remedio casero de primera línea es el agua helada.

Para las picaduras de abeja, lo primero que debe hacer es extraer el aguijón con una pinza (sujetando el aguijón por debajo de la bolsa de veneno). Luego, aplique sobre la picadura una pasta confeccionada con bicarbonato sódico y agua fría. También, puede aliviar la irritación una mezcla de perejil machacado y miel.

En el caso de una picadura de avispas, el vinagre de manzana o el limón le ayudarán a detener la irritación y el ardor. De todas maneras, puede mezclarlos con bicarbonato de sodio y aplicarlo directamente sobre la picadura. Una bolsa de té fría es un cataplasma estupendo, ya que el acido tánico del té contribuye a reducir la inflamación.

En el caso de picadura de mosquitos, frote un ajo crudo para prevenir la infección. Los mosquitos no volverán porque no soportan su olor. La mezcla compuesta por bicarbonato sódico y miel puede aliviar el ardor de la picadura y puede conseguirse el mismo efecto si frota la zona afectada con la corteza de un limón crudo. Si le han picado muchos mosquitos, debe destruir las toxinas que estos han introducido en su cuerpo. Para ello puede tomar una infusión hecha con raíces de diente de león.

 Dra. Samar Yorde

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